Embarazo, Parto

El parto! (… y el día más emocionante de mi vida) – Pt.1

El parto y el día más emocionante de mi vida Pt.1

Bueno, el GRAN acontecimiento llegó, y así llegamos al final del tercer trimestre y del embarazo y ya, por fin, podíamos aprovechar la bolsa de horas que hemos ido acumulando con tanto ahínco!… YEY! ( ˘ ³˘)… [/sarcasmo]

Y llegó el día D! …pero todavía no

Cómo iba diciendo, terminábamos el tercer trimestre y la enana desdentada estaba al caer ya, y encima, tenía pinta de tener muchas ganas de salir; las tres últimas semanas no había dejado de moverse (Pero lo que es NADA).

Llegó un día en el que nos despertamos cómo cada día para ir a trabajar y cumplir con nuestras obligaciones para con el sistema y de paso, poder pagar pañales… cuando de repente oigo una voz que sale del baño…

+ Me sale sangre

– (Sorpresa…) Eh… QUÉ!!

+ Que me sale sangre

– (…Nervios…) Eh… ah… sí… bueno, igual no pasa nada, puede ser una pequeña perdida que…

+ Ya bueno, es bastante y la niña NO se mueve

– … (…Pánico!)

Bien, os podéis imaginar el puto drama, la niña eligió ese momento para dejar de moverse (Creedme, no sé en lo demás aún pero el sentido del humor lo tiene cómo el de su padre… vamos, de mierda) y la sangre estaba ahí, saliendo… >_<

Nos vestimos, cogimos la bolsa con todos los bártulos de mini destructora y salimos para el hospital echando hostias cómo si no hubiera un mañana.

Llegados a éste punto, quiero decir que si asistís a las clases pre-parto y además, prestáis atención, sabréis que no hace falta salir corriendo aunque sí, hace falta ir, pero en ese momento nos costó mantener la sangre fría.

El caso es que al fin llegamos a urgencias del hospital y nos hicieron pasar, nos pusieron los monitores, y resultó que todo estaba bien, que la niña nos gastó su primera broma jugando a quedarse quieta, que la sangre, era el correspondiente tapón mucoso que salió expulsado y, aunque «Lady Ardilla», la madre, estaba ya dilatada de 3/4 centímetros , nos mandaron para casa al no tener contracciones regulares ni haber roto aguas 😀

Otra vez llegó el día D! …oh espera…

Bien, el día después de haber ido por primera vez pensando que ya no volveríamos siendo dos sino tres, amaneció mucho más lineal. Lady Ardilla se notaba a la pequeña troll con lo que todo bien. La señorita bromista volvía a moverse con total normalidad y volvía a trastear las costillas de su futura madre cual majestuosa arpa.

No tenía contracciones y no había roto aguas pero seguía sacando sangre y, aunque ya nos advirtieron que no era problema, sí que deberíamos volver con lo que todo estaba dentro de un orden.

Decidimos esperar durante el día mientras todo estuviera estable sin darle mayor importancia y una vez terminé mi jornada, nos fuimos paseando hasta el hospital mientras pensábamos si volver a entrar o no.

Por si a estas alturas de la película no lo sabéis, andar es super bueno para que salga el bicho, y el camino al hospital es una hora y cuarto a paso ligero, más o menos.

Después de andar ese tiempo, llegamos a la zona del hospital, merendamos tranquilamente y decidimos que mejor era prevenir, así que entramos por la puerta de urgencias y esperamos a que nos atendieran, lo que fue bastante rápido, todo hay que decirlo.

Una vez dentro, repetimos el proceso. Monitores, revisión… todo estaba bien solo que, esta vez, la dilatación ya era de 5/6 centímetros aunque de nuevo, al no haber contracciones regulares pues para casa que nos mandaron con el aviso de que, seguramente, esa misma noche nos tocaría subir a expulsar a la bromista.Volvimos andando a casa.

Y así sin darnos cuenta ni hacer ruido, ahora sí, llegó el momento!

Dado que en ningún momento hubo dolor de contracción alguno, el segundo paso por los monitores de urgencias nos sirvió para identificar cómo eran las contracciones de «Lady Ardilla» y así poder identificarlas de cara a ver la regularidad con la ayuda de una aplicación para contar contracciones bien útil.

Esa misma noche, mientras andábamos distraídos con la televisión, una voz me sacó de mi trance para decirme que las contracciones ya eran cada 4 minutos pero la realidad fue que tampoco estábamos seguros de ir. Mama Ardilla seguía sin dolor, no había más síntomas… no queríamos ir al hospital de nuevo para que nos mandaran para casa one more time.

Total, que acabamos escribiendo a mi madre para pedir segunda opinión.

+ Buenas noches

– Buenas noches

+ Estabas dormida?

– Un poco…

+ Oyes mira, que las contracciones ya aparecen cada cuatro minutos y así… qué te parece? qué opinas?

– Que me estoy vistiendo. Nos vamos al hospital ya.

Y así fue que nos marchábamos al hospital poco más tarde de la una de la madrugada con contracciones indoloras cada cuatro minutos y, aquí es donde concluye la primera parte de mi post sobre el proceso de parto de nuestra hija 😀

Y sorprendentemente… no nos olvidamos nada! 😀
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