Embarazo, Parto

El parto! (… y el día más emocionante de mi vida) – Pt.2

El parto y el día más emocionante de mi vida Pt.2

En el anterior post, nos quedamos en la salida triunfal hacia el hospital sobre las una y pico de la mañana, al llegar a las contracciones regulares cada cuatro (4!) minutos… (ง •̀_•́)ง

Empezamos la cuenta atrás… !

… Y ahí estamos, tirando para el hospital hacia Urgencias Pediátricas para que nos atiendan y ver si realmente nos quedamos ya o nos mandan de nuevo para casa…

Al llegar, no nos hicieron esperar mucho antes de hacernos entrar al triaje. Fue bastante rápido (Cómo todo esa noche! ..Bendita percepción del tiempo :D)

Total, nos llaman, hacen la primera revisión para ver qué tal y resulta que Ardilla a parte de tener ya las contracciones cada cuatro minutos, está dilatada de 7 centímetros con lo que nos dan la primera alegría de la noche, nos quedamos!

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Calma! Claro que sí… 😀

A partir de aquí, nos piden el plan de parto el cual tuve algunos problemas para encontrar y entregar (Y eso que lo tenía a mano!) hahahaha! 😀

Después de esto todo entró en estado de calma tensa.

La calma… a pierna suelta.

La matrona vio en el plan de parto que cualquier tipo de anestesia estaba autorizada, con lo que procedió a la aplicación de la epidural aunque no había dolor.

Acto seguido nos pasaron a la sala de partos y lo prepararon todo mientras Ardilla se iba cambiando y yo procedía a hacer lo propio para poder entrar a la sala… Y allí estábamos! Preparados para el evento de nuestras vidas! 😀

Una vez dentro de la sala de partos y con todo preparado, ya solo nos quedaba esperar a que todo siguiera su curso. Esto es importante dado que antes de todo el tinglado de ser padres y el parto, mi percepción del proceso de parto era cómo algo «frenético-caótico» y la realidad fue todo lo contrario, resultó ser super pausado y ordenado.

Avisé mediante mensajes a familia y amigos que, aún siendo de madrugada, así tendrían el mensaje cuando se despertaran, parte de la familia cómo nuestros padres, estaban despiertos y se acercaron al hospital a compartir espera mientras que el resto aparecería por la mañana.

Sobre las cinco de la madrugada me di cuenta que Ardilla estaba jodidameprofundamente dormida y roncaba sonoramente… Estaba roncando justo tres horas antes de dar a luz! Qué tía! hahahaha. Aproveché para guardar un recuerdo gráfico en forma de vídeo <3

El ojo de Sauron

En una de las múltiples visitas de control de la matrona, ella me preguntó si quería ver a mi hija a lo que yo, sorprendido, asentí todo extrañado…

+ Mira ven, ponte aquí a mi lado…

– Voy!

[Matrona abre los labios con sus dedos cómo corriendo una cortinilla…]

– Hostia p**a!!

Y allí estaba yo, mirando a través de la vagina de Ardilla, cómo una masa de piel y pelo se movía cómo el p**o Ojo de Sauron y viviendo la que, con diferencia, es una de las experiencias más impactantes de mi vida hasta el momento 😀

Sobre las siete de la madrugada, ya sí todo empezó a ir más o menos rápido, empezaron con el trabajo de empujar pero hacia el final, la epidural tuvieron que quitarla debido a que Ardilla no terminaba de empujar del todo bien.

Una vez quitada la epidural, nos trajeron un espejo desde el cual, Ardilla podía ver también cómo salía el bicho, lo cual, ayudó bastante e hizo el proceso incluso más impactante y maravilloso si cabe.

Bienvenida pequeña!

Después de hora y pico de trabajo de empujar, al fin pudimos ver, oír, tocar y oler a la pequeña.

No fue escandalosa, llegó más bien de manera discreta, regalándonos un sobrio y maravilloso «Le» que sonaba a música. No lloró. Olía a vida (Lo que probablemente era resultado de la mezcla de olores de la sala de partos, sangre, vísceras, potingues varios y la ropa de cama pero el olor que había cuando la vieja llegó al mundo, no se me va a olvidar en la vida).

El parto y el día más emocionante de mi vida Pt.2
Y ya somos tres! <3

Una vez fuera, la pusieron encima de Ardilla y su cabeza estaba mirando hacia mi, abrió los ojos en lo que probablemente fue su primera vez y yo me asusté un huevo al verla!

Cada ojo miraba a un sitio distinto y no paraba de moverlos compulsivamente con lo que mi primera reacción fue pensar que le estaba dando un tabardillo pero al pensarlo un poco más, entendí dos cosas:

  1. Probablemente era lo más normal teniendo en cuenta que era la primera vez que abría los ojos fuera del vientre de Ardilla
  2. Soy gilipollas y éste fue el inicio de un camino de por vida en el que me voy a estar preocupando y alarmando sin razón (Más o menos…)

Superado el impacto inicial, y una vez que pude ver y tuvimos la certeza que todo había ido bien, entonces ya sí, fue el momento de reír cómo nunca he reído y de, a la vez, llorar cómo nunca he llorado sin una aparente razón más que el sentir una felicidad inmensa e incontrolable intentando explotar en ese preciso instante.

Wish you were here

En cuanto el pequeño gremlin estuvo entre nosotros y una vez pasado todo el proceso de parto, llegó el momento de presentarla a la familia que, a esa hora ya sí, estaban todos esperando el momento.

Quedó algo de gente que, al no estar ya entre nosotros, se quedó sin conocerla y a mi me hubiera hecho mucha ilusión que hubieran podido conocerse y cruzar sus vidas pero así es la vida y los que todavía están, podrán disfrutar de su compañía …y viceversa.

Y también la familia se fue, y nos quedamos solos, los tres, ya en la habitación… y llegó el momento de comprobar en nuestra propia carne si todo lo que habíamos imaginado y/o nos habían contado, iba a ser cierto o no, pero ya había algo que sí sabía y estaba comprobando, en lo que no se equivocaba nadie era en que iba a dejar de dormir… no podía dormir ya que tampoco podía apartar la mirada de mi hija <3

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